RETOUR Espagne au Coeur
Despues la jornada : Reconquista de España: des maquis de France aux maquis d'Espagne (Toulouse el 4-12-2004)
La segunda « no intervención »

1944 : LEGÍTIMA  ESPERANZA
Texte original en langue française ICI

Chocante  pero verídico : un cierto número de obras francesas que tratan de la guerra civil española y de sus consecuencias, ignoran, en lo esencial, el combate que decenas de miles de republicanos españoles desarollaron durante la segunda guerra mundial con vistas a restablecer la democracia en España. Especialmente, el movimiento de lucha  política y armada constituido desde 1941 para la Reconquista de  España, bajo la égida de la Unión Nacional Española (UNE, abierta a todas las sensibilidades) no lo citan en  absoluto.
¿ La Agrupación de Guerrilleros Españoles, brazo armado de la UNE, incorporada como componente muy respetada de las Fuerzas Francesas del Interior  ?
¿ Los esfuerzos de la UNE para sostener y ampliar los maquis en España, simultáneamente con el desarrollo de la Resistencia en Francia y luego después de la Liberación  ?
¿ La ofensiva en el Pirineo en el otoño  de 1944 ?
¿ La Juventud Combatiente, potente movimiento de la juventud española en la  Francia de la posguerra ?
¿ La persistencia de la guerrilla, después de la victoria de los Aliados,  en Galicia, en Asturias, en León, en el País Vasco, en Cataluña, en  Levante y en Aragón, en Castilla y en Andalucía…  ?
De todo esto se habla poco o mal.
Unos  lo ignoran. Otros se  callan.
 
Algunos autores evocan la ofensiva en el Pirineo pero la reducen a una escaramuza de honor e incluso en una aventura. Olvidan el contexto que prevalecía en el  verano de 1944.

Las potencias del Eje tenían graves dificultades. El movimiento antifascista era ya una fuerza de primer plan, políticamente y militarmente, al nivel  mundial. Para los demócratas, especialmente para gran parte de la  juventud, era natural proseguir la acción para derribar todos los  gobiernos que encarnaban el fascismo.

Es en estas circunstancias que la Asemblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), creada en 1945, adoptó, en febrero y  diciembre del 1946, resoluciones que no podían menos que animar a  los que combatían en los maquis de España y a los que les sostenían.
 
A continuación damos  un extracto de la resolución de diciembre del 1946 que atestigua  claramente que dos años después del fracaso — limitado y relativo — de la operación del Valle de Arán, la voz de los antifascistas  consecuentes era bastante fuerte para ser oída por la ONU, hasta  obtener resoluciones y preconizar medidas contra el régimen de  Franco.
¿ Cuando en los maquis o sus  bases de apoyo, cuando en los medios solidarios de Francia y de Navarra [fórmula propia al francés] se  conocían estas posturas, no podía esto estimular la adhesión a la  lucha armada ? La respuesta es sin duda :  sí.

Ahora bien, estos documentos muy significativos y de peso excepcional, son ignorados totalmente en ciertas obras, académicas o de gran difussión, que se interesan en  lo occurido después de la guerra civil. Esto pide  reflexión.

En la jornada Reconquista de España en Toulouse, el 4 de diciembre de 2004, estas resoluciones de la ONU fueron presentadas en una gran pantalla. Numerosos participantes [vinieron unas doscientas cincuenta  personas]  que las descubrían, o quizás redescubrían, estaban sorprendidos, positivamente sorprendidos.

Entonces, a un historiador universitario, especialista de la política extranjera de España entre 1931 y 1939, le pareció pertinente disminuir la  importancia de los actos de la ONU, más o menos con estos términos :  « Bien se sabía que las resoluciones de la ONU no eran de fiar.  Se sabía también que la Sociedad De Naciones había traicionado a los republicanos españoles con la política de « No intervención ».  No se podía confiar tampoco con la ONU  ».

Pues no, buen amigo. La ONU recién nacida era virgen de combinaciones, de infracciones, de abandonos  que se le pueden reprochar más tarde.
¿ La SDN dice usted ? Precisamente, la ONU era esperada como una  superación de las carencias de la SDN.
¿ La « no intervención » dice usted ? La política de « no intervención  », cubierta por la SDN, era ya inadmisible en 1936 cuando la  Alemania nazi era ya potente. Luego ¿ cómo resignarse a la idea de  que la ONU iba a traicionar sus resoluciones antifascistas cubriendo  una nueva « no intervención » en 1946, después de la derrota  de la Alemania nazi  ?
 
Naturalmente, no bastaban las palabras, había que obrar para mantener y desarollar la conjunción de fuerzas en favor de la intervención libertadora en España, y no resignarse por adelantado facilitando la segunda « no intervención ».

¿ Vamos a felicitar a las fuerzas democráticas que rompieron demasiado  pronto el combate armado antifascista ?
¿ Vamos a agobiar — aunque sólo sea olvidando de rendirles homenaje — a las fuerzas democráticas que muy lógicamente, y con mucha valentía, prosiguieron este combate  ?

Digámoslo sin acrimonia pero claramente  : los que tenían la ilusión de que los gobiernos aliados iban a echar a Franco por la diplomacia, sin que hiciera falta una presión  militar, se equivocaron.
Los que temían o  invocaban un peligro comuniste (o/y anarquista) en España se  equivocaron.
Como se equivocaron en Francia los que temían al Frente Nacional, que temían a los FTP [Francs-Tireurs et  Partisans],  que temían el sublevamiento del pueblo de París. Cierto Rol-Tanguy, comunista y  ex-brigadista en España, mandaba a las Fuerzas Francesas del  Interior de la Île-de-France. Ciertamente los comunistas pesaron  mucho en la Resistencia, pero fue un gobierno de unión nacional el que se instaló en la Liberación y no una república soviética.

En definitiva, los que  rehusaron la unión sin exclusivas — pero con determinación — de todos los antifranquistas se equivocaron. Luego, el franquismo sobrevivió treinta años y el neo-franquismo todavía  más. Costó muy caro.
 
La  política de « no intervención » prevaleció en 1936-39, pero ¿ no  había que combatirla ?
¿ Debían los  republicanos renunciar a defender la República  ?
¿ Debían considerar ya en 1936 que la guerra estaba perdida de antemano y que debían abandonar las armas  sin combate ?
¿ Debían considerar en 1946  que la lucha armada iba a fracasar  ?
¿ Qué hubiera pasado si todos los antifascistas se hubiesen unido para apoyar y desarollar la política de intervención que había dado un paso en la ONU  ?
 
A finales de 1937 André  Malraux publicó « L’Espoir » [es decir : “la  esperanza”, novela que trataba de la GCE].
A finales de 1945, el mismo André Malraux fué ministro de la información del gobierno de  Francia.
Sí, en estos tiempos de liberación la esperanza era legítima.
Más que  nunca.
 
Honor a los que no  desesperaron.

Enrique FARRENY DEL BOSQUE- 12 février 2005
octubre 1944      Lopez Tovar      Libro de FERRAN SANCHEZ AGUSTI