|
España que perdimos,
no nos pierdas ; guárdanos en tu frente derrumbada, conserva a tu costado el hueco vivo de nuestra ausencia amarga que un día volveremos, más veloces, sobre la densa y poderosa espalda de este mar, con los brazos ondeantes y el latido del mar en la garganta. y me basta mirar para verlos crecer siento vuestra llamada, prados de verde edad, oigo vuestra palabra, árboles de cien años, y os busco inútilmente a través de la tarde. Ni el vuelo de los trinos ni el canto de las ramas han de romper el duro silencio de mi boca. Si me quedase inmóvil, como esta buena encina, vendrían vuestros pájaros a anidar a mi frente, vendrían vuestras aguas a morder mis raíces y aún seguiría viendo con su blancura intacta quién sabe si dormida, la España que he perdido. |
Pedro Garfias (1901-1967)
En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su libro Poesías de la guerra española. En abril de 1939 marcha a Inglaterra donde escribe su libro fundamental Primavera en Eaton Hasting, que según palabras de Dámaso Alonso, es el mejor poema del destierro español. |